Esas dos muertes lo mataron en vida: acabaron para siempre con la vitalidad de un escritor que abarcó casi todos los géneros: novela, cuento, ensayo. Y aunque siguió escribiendo, las cosas ya no fueron iguales: había perdido el alma y el espíritu: esas formas borrosas que guardan la ausencia de los hijos.
lunes, 21 de mayo de 2012
Sus Muertes
A Carlos Fuentes le sucedieron cosas que ningún padre debería vivir. Ya que él vio morir en vida a su propio hijo y esa fue una de sus muertes. La segunda sucedió seis años después cuando se encontró a su hija Natasha debajo de un puente de Tepito y esa fue su segunda muerte.
Esas dos muertes lo mataron en vida: acabaron para siempre con la vitalidad de un escritor que abarcó casi todos los géneros: novela, cuento, ensayo. Y aunque siguió escribiendo, las cosas ya no fueron iguales: había perdido el alma y el espíritu: esas formas borrosas que guardan la ausencia de los hijos.

Esas dos muertes lo mataron en vida: acabaron para siempre con la vitalidad de un escritor que abarcó casi todos los géneros: novela, cuento, ensayo. Y aunque siguió escribiendo, las cosas ya no fueron iguales: había perdido el alma y el espíritu: esas formas borrosas que guardan la ausencia de los hijos.
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Buen Blog!(: Like!:3
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